lunes, 13 de abril de 2015


UNIVERSIDAD NORORIENTAL PRIVADA “GRAN MARISCAL DE AYACUCHO”
UNIVERSIDAD VALLE DEL MOMBOY
DECANATO DE INVESTIGACIÓN Y POSTGRADO
MAESTRÍA EN GERENCIA EDUCATIVA

GESTIÓN EDUCATIVA
 
EN LA
 
EVALUACIÓN INSTITUCIONAL


PARTICIPANTE:
MASIAS LUZMAR
C.I: 14.932.829

BARINAS, ABRIL DE 2015



Gestión Educativa en la Evaluación Institucional

    La gestión es entendida como un conjunto de acciones que se llevan a cabo para alcanzar un objetivo previsto; implicando tareas o momentos en el que se planifica lo que se desea hacer, la ejecución de lo planificado y el proceso de control y evaluación. En un centro educativo este sentido amplio de gestión se lleva a cabo cuando sus actores (directivos, docentes, administrativos, obreros, padres y representantes, vecinos) actúan con intenciones diversas, pero con un propósito educativo: el que los educandos adquieran los conocimientos y habilidades necesarias para que puedan desenvolverse en la vida, por consiguiente todos los actores son responsables de la gestión de esos espacios de aprendizaje y convivencia.
    La gestión diaria en nuestras escuelas depende del desenvolvimiento de sus actores en espacios diferenciados (aulas, oficinas, pasillos, canchas, comunidad), pero concretos, donde se desarrollan en todo momento los procesos educativos; siendo un error pensar que la gestión de una institución es un asunto que sólo incumbe a sus directivos y que solamente se lleva acabo en la dimensión administrativa, pero no es así; también forma parte de la gestión lo que sucede en el aula, ya que los maestros al enseñar, planifican un conjunto de actividades que luego de llevarlas a cabo, son evaluadas. Por otra parte, las relaciones que todos los actores establecen entre ellos y con el entorno (comunidad) hacen referencia a otras mas acciones que favorecen al propósito educativo de la escuela.
     Una gestión es satisfactoria mientras más próxima esté a sus actores, los considere parte vital del proceso, se conozca el contexto y sus realidades; por consiguiente, la fase de planificación adquiere mucha importancia, asimismo, la fase de evaluación no intentando tanto controlar si el objetivo se alcanzó o no, sino recoger información que puede mejorar la acción en el futuro.
    Ante todo, una buena gestión depende de su dirección porque garantiza que las propuestas se lleven a cabo; por lo tanto, a la cabeza de la escuela debe existir una persona o un grupo de personas que sean capaces no sólo de coordinar el trabajo de todos sino que puedan mejorar su rendimiento. Por consiguiente la calidad educativa depende de una buena gestión.
     Para garantizar la calidad educativa en la escuela se hace imprescindible que el gerente o la dirección, cumplan como primera función el producir resultados finales, por lo que se debe saber lo que se tiene que hacer, cómo se hace y lograr que se haga, estar pendientes de que se hagan las cosas. Una segunda función es la organización, la eficiencia, que las metas se alcancen y se implementen; interesándose cómo se esta haciendo el trabajo, no solamente el qué y el para qué; deben ser buenos administradores, atentos al orden, a la rutina. Una tercera función se trata que tienen que ser personas entusiastas que aprovechen el conflicto para introducir ideas novedosas; la educación en busca de la calidad necesita que desde la dirección surjan nuevas acciones capaces de hacer frente a los nuevos retos. Una cuarta función es el director integrador, una buena dirección debe tender a formar equipos, es decir, debe integrar las ideas de todos, facilitar los consensos, por lo tanto interesarse por las relaciones humanas.
   Es un gran trabajo cumplir con estas cuatro funciones que garantizan la calidad en la organización educativa; siendo importante pasearse por los diversos estilos de liderazgos, a fin de que puedan complementarse; sin pasar por alto que la escuela como organización le imprime a las tareas de gestión un carácter pedagógico, ya que no se trata solo de administrar recursos, sino en el crecimiento del individuo como persona y como ciudadano, adquiriendo así la gestión un aspecto formativo y reflexivo.
     A estas cuatro funciones se le debe anexar una quinta función, la del gerente evaluador, que sea capaz de dinamizar y retroalimentar acciones que marquen el rumbo de practicas colectivas; que entienda que evaluar los procesos educativos, no sólo es cuestión técnica y burocrática, ni una decisión individual, sino una cuestión de decisiones institucionales, con criterios necesarios para encaminar y reorientar dichas acciones, con consecuencias que recaen sobre los alumnos, sobre los padres de esos alumnos, sobre los profesores de esos alumnos, sobre los demás actores, sobre la organización.
      El gerente como evaluador debe establecer los niveles de calidad en los que se encuentra la escuela y hasta los niveles de compromiso que tienen sus actores, considerando la individualidad, las relaciones y el contexto; apoyándose en técnicas y herramientas adecuadas que aplicadas con criterio permitan de manera objetiva alcanzar una mirada real de la calidad de las experiencias educativas, de las acciones y/o tareas que se llevan a cabo por cada uno de los actores de la institución.
     Los hallazgos de la evaluación institucional le deben permitir al gerente reflexionar sobre su práctica, y al hacerlo, tener la posibilidad de iniciar transformaciones como la adaptación curricular, elaboración conjunta de proyectos, definir las maneras de enseñar, el perfil del docente, así como definir los conocimientos, actitudes y habilidades que deberían adquirir los estudiantes (perfil), entre muchas otras acciones. Es importante que un gerente comprenda que los espacios de reflexión y evaluación ayudan a combatir las frustraciones o errores pero que también ayudan a compartir las enormes responsabilidades que hay que asumir cuando se ejercen funciones en escuelas donde sus actores están realmente comprometidas con su misión educativa contextualizada.
    Permitiendo , ademas gestionar y dinamizar las innovaciones, a fin de mejorar la calidad del proceso más importante de la escuela, como lo es el de los aprendizajes de los alumnos, atendiendo y comprendiendo lo que sucede en toda la institución; sin olvidar que los procesos de transformación no dependen solamente de desear el cambio o de realizar una correcta planificación.
     Saber gestionar estas innovaciones, implica una competencia que deben adquirir todos los educadores, tanto los que cumplen tareas de dirección como los que laboran en el aula; competencia que lleva inmersa la autonomía en la tomas de decisiones, generando un ambiente que favorezca la participación, el diálogo y el consenso; y sobre todo el reflexionar continuamente.
   
COMENTARIO SOBRE EL BLOG

      En la actualidad el docente debe sumar a su perfil, el manejo o dominio de las TIC, o por lo mínimo estar al tanto del uso de herramientas para incorporarlas a su metodología de trabajo.
     Este reto se debe asumir una vez que el estudiante tiene a su disposición la canaima educativo como recurso de aprendizaje, estando inmerso en una sociedad tecnológica.
      Nuestra formación docente, también debe incluir metodologías de trabajo donde se ponga en práctica las habilidades en el manejo de las redes sociales y herramientas como el blog educativo; representando un logro en la actualización del currículo de la Universidad.
    Con la apertura del blog educativo para el primer ensayo de la primera materia de la Maestría, se puso en evidencia el manejo de tal herramienta tecnológica, representando para mi un reto puesto, que aunque contaba con una cuenta en gmail, no había tenido la curiosidad de explorar a profundidad el correo y las diversas opciones que ofrece. Una vez facilitado el tiempo por la docente de esa materia Prof.  Yolanda Esteban, llegando frente al computador entre en el buscador de Google: como aperturar un blog, después de leer las indicaciones; accedí al correo gmail, recordando las indicaciones dada, seleccione blooger y allí estaba, simplemente seguí las instrucciones y cree mi blog.
La debilidad la encontré fue al publicar el trabajo en el blog, pero gracias al ensayo y error logre la publicación y el manejo del blog.

miércoles, 4 de febrero de 2015

ENSAYO. PRINCIPIOS Y NIVELES DE LA ADMINISTRACIÓN





UNIVERSIDAD NORORIENTAL PRIVADA “GRAN MARISCAL DE AYACUCHO”
UNIVERSIDAD VALLE DEL MOMBOY
DECANATO DE INVESTIGACIÓN Y POSTGRADO
PROGRAMA DE MAESTRÍA
MENCIÓN GERENCIA EDUCATIVA






PRINCIPIOS BÁSICOS Y NIVELES DE LA ADMINISTRACIÓN







Esp. Luzmar Masias.
C.I. 14.932.829


Barinas,    Febrero de 2015










ENSAYO PRINCIPIOS Y NIVELES DE LA ADMINISTRACIÓN

INDICE




Pág.
Portada

Introducción

Los principios y niveles de la administración………………………………..
4-6
Conclusiones…………………………………………………………………..
7
Referencias………………………………………………………………………
8




















INTRODUCCIÓN



La teoría clásica y los diferentes enfoques tienen una gran influencia social en la historia de la administración, dejando como resultado una serie de pasos a seguir,  permitiendo a las organizaciones direccionar y alcanzar un objetivo en común. Los precursores de la administración científica establecieron principios básicos como: planeación, organización, dirección y control, así como la adopción de acciones y procesos a partir de la toma de decisiones, permitiendo el análisis de información pertinente, interna y externa, con el fin de evaluar la situación presente en las empresas y hacer control de sus operaciones y la realimentación como metodología para generar nuevos objetivos, es decir hacer medibles las acciones y logros.
Es de suponer que una buena organización que se base en estos principios de la administración y realmente determine lo que son, a donde quieren llegar y lo que tienen que hacer, logrará la eficiencia, eficacia, equidad y calidad.










 


Los principios y niveles de la administración



     “Es grato soñar, porque en los sueños están los planes del futuro.  Los centros educativos deben ser una fábrica de hermosos proyectos, que si no nos atrevemos a soñar amorosamente, nunca daremos el primer paso para realizarlos”
                                         P. José M. Vélaz

 
 





                          


             Entendiendo que la administración es un conjunto de acciones que se llevan a cabo para alcanzar un objetivo previsto, el soñar en lo que se quiere lograr, también forma parte importante para la planificación de los objetivo, sobre todo en Educación, donde se requiere de objetivos claros y de actores consecuentes en acciones para el logro de lo previsto. Este sentido amplio y sistémico abarca principios básicos como: la planeación, organización, dirección y control.
            Para Terry y Franklin (1996)  “La planeación  es seleccionar información y hacer suposiciones respecto al futuro para formular las actividades necesarias para lograr los objetivos”. p 195. Desde el momento en que se planifica, se piensa en lo que se desea hacer, como será la ejecución de lo planificado, hasta el proceso de control y evaluación.
Estos procesos se determinan visualizando, que las acciones ejecutadas deben tener una revisión permanente, ya que deben responder de manera eficiente a necesidades concretas, por lo tanto no hay espacio para la improvisación, ni emergencias, debido a que las acciones no pueden ejecutarse de forma espontánea, ni según lo que indique la costumbre o algunos intereses particulares. Por ende, se piensa en que todos los actores deben desempeñarse en espacios diferenciados, donde se planteen de manera precisa lo que se quiere alcanzar a corto, mediano y largo plazo, para que así contribuyan y cumplan con funciones delegadas.
            Todo ello requiere de la implementación de una planeación estratégica, con una dinámica muy distinta a lo que se podría llamar una gestión normativa; resaltando que con cada evaluación y control de operaciones las acciones ejecutadas dan lugar a un nuevo objetivo, que intenta mejorar lo que se ha hecho hasta el momento y también adecuarse o retroalimentarse a las nuevas demandas.
El nivel de planeación adquiere mucha importancia, así mismo la fase o nivel de evaluación, no intentando tanto controlar si el objetivo se alcanzó o no, sino recoger información que puede mejorar la acción en el futuro. Sin embargo es importante destacar que estas propuestas dependen de su dirección, porque garantiza que se lleve a cabo, sabiendo, lo que se tiene que hacer, cómo se hace y lograr que se haga, procurando siempre la organización y la eficiencia. Siendo el garante de que las metas se alcancen y se implementen; para ello quien dirige debe estar pendiente e interesarse cómo se está haciendo el trabajo, no solamente el qué y el para qué, se debe estar atento al orden, a la rutina, hacer frente a los nuevos retos que surjan; requiriendo de personas entusiastas que aprovechen el conflicto para introducir ideas novedosas y facilitar los consensos.
Por consiguiente las relaciones humanas dentro de toda organización repercuten en todos y cada uno de los procesos, de allí la necesidad de procurar un buen clima organizacional, aunque a veces los procesos de integración tiendan a retrasar la toma de decisiones.
Todo lo antes expuesto, conlleva a determinar que todas las funciones de un administrador son indispensables para lograr una buena gerencia, teniendo la tarea de lograr el equilibrio en ellas, ejercer el control y seguimiento permanente sobre los procesos, desarrollar tareas de animación y acompañamiento más que de supervisión, así como facilitar las herramientas necesarias para que la organización o centro pueda eficazmente cumplir sus planes o proyectos, por lo que es importante asesorarse, documentarse y apoyarse en expertos.
.













CONCLUSIONES


Los principios constituyen el proceso administrativo, por lo que toda institución debe regirse, partiendo  por la planeación, es decir por determinar los objetivos con anticipación, y qué debe hacerse para alcanzarlos. Así, el establecimiento de objetivos es el primer paso. En cuanto a su cobertura la planeación puede darse en tres niveles estratégico, táctico y operacional. La organización es la función administrativa que agrupa las actividades necesarias para realizar lo planeado. En cuanto a su cobertura, la organización puede darse en tres niveles global de diseño organizacional, departamental de diseño por departamento y operacional de diseños y cargos de tareas.
La dirección es la función administrativa que orienta y guía el comportamiento de las personas en función de los objetivos que deben conseguirse. Es una actividad de comunicación, motivación y liderazgo, pues se refiere básicamente a las personas. El control es la función administrativa que busca asegurar que lo planeado, organizado y dirigido cumplió realmente los objetivos previstos, estableciendo acción correctiva para eliminar desviaciones o variaciones.
Sin duda alguna el sistema continuo de evaluación, revisión y reciclado de los planes es fundamental para el éxito del sistema. La planeación estratégica es a largo plazo que orienta todo la organización. Requiriendo de un gerente bien documentado en el tema y con capacidades de generar cambios, con espíritu emprendedor, con dominio de toma de decisiones y consecuente en lograr las mejoraras de la organización.  



 

REFERENCIAS



Chiavenato, Idalberto. Introducción a la Teoría General de la Administración, séptima edición. McGraw Hill. México. 2005Terry George, Franklin Sthepen. Principios de Administración. Décima segunda edición. México. 1997


ENSAYO. PRINCIPIOS Y NIVELES DE LA ADMINISTRACIÓN





UNIVERSIDAD NORORIENTAL PRIVADA “GRAN MARISCAL DE AYACUCHO”
UNIVERSIDAD VALLE DEL MOMBOY
DECANATO DE INVESTIGACIÓN Y POSTGRADO
PROGRAMA DE MAESTRÍA
MENCIÓN GERENCIA EDUCATIVA






PRINCIPIOS BÁSICOS Y NIVELES DE LA ADMINISTRACIÓN







Esp. Luzmar Masias.
C.I. 14.932.829


Barinas,    Febrero de 2015











INDICE




Pág.
Portada

Introducción

Los principios y niveles de la administración………………………………..
4-6
Conclusiones…………………………………………………………………..
7
Referencias………………………………………………………………………
8




















INTRODUCCIÓN



La teoría clásica y los diferentes enfoques tienen una gran influencia social en la historia de la administración, dejando como resultado una serie de pasos a seguir,  permitiendo a las organizaciones direccionar y alcanzar un objetivo en común. Los precursores de la administración científica establecieron principios básicos como: planeación, organización, dirección y control, así como la adopción de acciones y procesos a partir de la toma de decisiones, permitiendo el análisis de información pertinente, interna y externa, con el fin de evaluar la situación presente en las empresas y hacer control de sus operaciones y la realimentación como metodología para generar nuevos objetivos, es decir hacer medibles las acciones y logros.
Es de suponer que una buena organización que se base en estos principios de la administración y realmente determine lo que son, a donde quieren llegar y lo que tienen que hacer, logrará la eficiencia, eficacia, equidad y calidad.










 


Los principios y niveles de la administración



     “Es grato soñar, porque en los sueños están los planes del futuro.  Los centros educativos deben ser una fábrica de hermosos proyectos, que si no nos atrevemos a soñar amorosamente, nunca daremos el primer paso para realizarlos”
                                         P. José M. Vélaz

 
 





                          


             Entendiendo que la administración es un conjunto de acciones que se llevan a cabo para alcanzar un objetivo previsto, el soñar en lo que se quiere lograr, también forma parte importante para la planificación de los objetivo, sobre todo en Educación, donde se requiere de objetivos claros y de actores consecuentes en acciones para el logro de lo previsto. Este sentido amplio y sistémico abarca principios básicos como: la planeación, organización, dirección y control.
            Para Terry y Franklin (1996)  “La planeación  es seleccionar información y hacer suposiciones respecto al futuro para formular las actividades necesarias para lograr los objetivos”. p 195. Desde el momento en que se planifica, se piensa en lo que se desea hacer, como será la ejecución de lo planificado, hasta el proceso de control y evaluación.
Estos procesos se determinan visualizando, que las acciones ejecutadas deben tener una revisión permanente, ya que deben responder de manera eficiente a necesidades concretas, por lo tanto no hay espacio para la improvisación, ni emergencias, debido a que las acciones no pueden ejecutarse de forma espontánea, ni según lo que indique la costumbre o algunos intereses particulares. Por ende, se piensa en que todos los actores deben desempeñarse en espacios diferenciados, donde se planteen de manera precisa lo que se quiere alcanzar a corto, mediano y largo plazo, para que así contribuyan y cumplan con funciones delegadas.
            Todo ello requiere de la implementación de una planeación estratégica, con una dinámica muy distinta a lo que se podría llamar una gestión normativa; resaltando que con cada evaluación y control de operaciones las acciones ejecutadas dan lugar a un nuevo objetivo, que intenta mejorar lo que se ha hecho hasta el momento y también adecuarse o retroalimentarse a las nuevas demandas.
El nivel de planeación adquiere mucha importancia, así mismo la fase o nivel de evaluación, no intentando tanto controlar si el objetivo se alcanzó o no, sino recoger información que puede mejorar la acción en el futuro. Sin embargo es importante destacar que estas propuestas dependen de su dirección, porque garantiza que se lleve a cabo, sabiendo, lo que se tiene que hacer, cómo se hace y lograr que se haga, procurando siempre la organización y la eficiencia. Siendo el garante de que las metas se alcancen y se implementen; para ello quien dirige debe estar pendiente e interesarse cómo se está haciendo el trabajo, no solamente el qué y el para qué, se debe estar atento al orden, a la rutina, hacer frente a los nuevos retos que surjan; requiriendo de personas entusiastas que aprovechen el conflicto para introducir ideas novedosas y facilitar los consensos.
Por consiguiente las relaciones humanas dentro de toda organización repercuten en todos y cada uno de los procesos, de allí la necesidad de procurar un buen clima organizacional, aunque a veces los procesos de integración tiendan a retrasar la toma de decisiones.
Todo lo antes expuesto, conlleva a determinar que todas las funciones de un administrador son indispensables para lograr una buena gerencia, teniendo la tarea de lograr el equilibrio en ellas, ejercer el control y seguimiento permanente sobre los procesos, desarrollar tareas de animación y acompañamiento más que de supervisión, así como facilitar las herramientas necesarias para que la organización o centro pueda eficazmente cumplir sus planes o proyectos, por lo que es importante asesorarse, documentarse y apoyarse en expertos.
.













CONCLUSIONES


Los principios constituyen el proceso administrativo, por lo que toda institución debe regirse, partiendo  por la planeación, es decir por determinar los objetivos con anticipación, y qué debe hacerse para alcanzarlos. Así, el establecimiento de objetivos es el primer paso. En cuanto a su cobertura la planeación puede darse en tres niveles estratégico, táctico y operacional. La organización es la función administrativa que agrupa las actividades necesarias para realizar lo planeado. En cuanto a su cobertura, la organización puede darse en tres niveles global de diseño organizacional, departamental de diseño por departamento y operacional de diseños y cargos de tareas.
La dirección es la función administrativa que orienta y guía el comportamiento de las personas en función de los objetivos que deben conseguirse. Es una actividad de comunicación, motivación y liderazgo, pues se refiere básicamente a las personas. El control es la función administrativa que busca asegurar que lo planeado, organizado y dirigido cumplió realmente los objetivos previstos, estableciendo acción correctiva para eliminar desviaciones o variaciones.
Sin duda alguna el sistema continuo de evaluación, revisión y reciclado de los planes es fundamental para el éxito del sistema. La planeación estratégica es a largo plazo que orienta todo la organización. Requiriendo de un gerente bien documentado en el tema y con capacidades de generar cambios, con espíritu emprendedor, con dominio de toma de decisiones y consecuente en lograr las mejoraras de la organización.  



 

REFERENCIAS



Chiavenato, Idalberto. Introducción a la Teoría General de la Administración, séptima edición. McGraw Hill. México. 2005Terry George, Franklin Sthepen. Principios de Administración. Décima segunda edición. México. 1997


ENSAYO. PRINCIPIOS Y NIVELES DE LA ADMINISTRACIÓN





UNIVERSIDAD NORORIENTAL PRIVADA “GRAN MARISCAL DE AYACUCHO”
UNIVERSIDAD VALLE DEL MOMBOY
DECANATO DE INVESTIGACIÓN Y POSTGRADO
PROGRAMA DE MAESTRÍA
MENCIÓN GERENCIA EDUCATIVA






PRINCIPIOS BÁSICOS Y NIVELES DE LA ADMINISTRACIÓN







Esp. Luzmar Masias.
C.I. 14.932.829


Barinas,    Febrero de 2015

INDICE




Pág.
Portada

Introducción

Los principios y niveles de la administración………………………………..
4-6
Conclusiones…………………………………………………………………..
7
Referencias………………………………………………………………………
8




















INTRODUCCIÓN



La teoría clásica y los diferentes enfoques tienen una gran influencia social en la historia de la administración, dejando como resultado una serie de pasos a seguir,  permitiendo a las organizaciones direccionar y alcanzar un objetivo en común. Los precursores de la administración científica establecieron principios básicos como: planeación, organización, dirección y control, así como la adopción de acciones y procesos a partir de la toma de decisiones, permitiendo el análisis de información pertinente, interna y externa, con el fin de evaluar la situación presente en las empresas y hacer control de sus operaciones y la realimentación como metodología para generar nuevos objetivos, es decir hacer medibles las acciones y logros.
Es de suponer que una buena organización que se base en estos principios de la administración y realmente determine lo que son, a donde quieren llegar y lo que tienen que hacer, logrará la eficiencia, eficacia, equidad y calidad.










 


Los principios y niveles de la administración



     “Es grato soñar, porque en los sueños están los planes del futuro.  Los centros educativos deben ser una fábrica de hermosos proyectos, que si no nos atrevemos a soñar amorosamente, nunca daremos el primer paso para realizarlos”
                                         P. José M. Vélaz

 
 





                          


             Entendiendo que la administración es un conjunto de acciones que se llevan a cabo para alcanzar un objetivo previsto, el soñar en lo que se quiere lograr, también forma parte importante para la planificación de los objetivo, sobre todo en Educación, donde se requiere de objetivos claros y de actores consecuentes en acciones para el logro de lo previsto. Este sentido amplio y sistémico abarca principios básicos como: la planeación, organización, dirección y control.
            Para Terry y Franklin (1996)  “La planeación  es seleccionar información y hacer suposiciones respecto al futuro para formular las actividades necesarias para lograr los objetivos”. p 195. Desde el momento en que se planifica, se piensa en lo que se desea hacer, como será la ejecución de lo planificado, hasta el proceso de control y evaluación.
Estos procesos se determinan visualizando, que las acciones ejecutadas deben tener una revisión permanente, ya que deben responder de manera eficiente a necesidades concretas, por lo tanto no hay espacio para la improvisación, ni emergencias, debido a que las acciones no pueden ejecutarse de forma espontánea, ni según lo que indique la costumbre o algunos intereses particulares. Por ende, se piensa en que todos los actores deben desempeñarse en espacios diferenciados, donde se planteen de manera precisa lo que se quiere alcanzar a corto, mediano y largo plazo, para que así contribuyan y cumplan con funciones delegadas.
            Todo ello requiere de la implementación de una planeación estratégica, con una dinámica muy distinta a lo que se podría llamar una gestión normativa; resaltando que con cada evaluación y control de operaciones las acciones ejecutadas dan lugar a un nuevo objetivo, que intenta mejorar lo que se ha hecho hasta el momento y también adecuarse o retroalimentarse a las nuevas demandas.
El nivel de planeación adquiere mucha importancia, así mismo la fase o nivel de evaluación, no intentando tanto controlar si el objetivo se alcanzó o no, sino recoger información que puede mejorar la acción en el futuro. Sin embargo es importante destacar que estas propuestas dependen de su dirección, porque garantiza que se lleve a cabo, sabiendo, lo que se tiene que hacer, cómo se hace y lograr que se haga, procurando siempre la organización y la eficiencia. Siendo el garante de que las metas se alcancen y se implementen; para ello quien dirige debe estar pendiente e interesarse cómo se está haciendo el trabajo, no solamente el qué y el para qué, se debe estar atento al orden, a la rutina, hacer frente a los nuevos retos que surjan; requiriendo de personas entusiastas que aprovechen el conflicto para introducir ideas novedosas y facilitar los consensos.
Por consiguiente las relaciones humanas dentro de toda organización repercuten en todos y cada uno de los procesos, de allí la necesidad de procurar un buen clima organizacional, aunque a veces los procesos de integración tiendan a retrasar la toma de decisiones.
Todo lo antes expuesto, conlleva a determinar que todas las funciones de un administrador son indispensables para lograr una buena gerencia, teniendo la tarea de lograr el equilibrio en ellas, ejercer el control y seguimiento permanente sobre los procesos, desarrollar tareas de animación y acompañamiento más que de supervisión, así como facilitar las herramientas necesarias para que la organización o centro pueda eficazmente cumplir sus planes o proyectos, por lo que es importante asesorarse, documentarse y apoyarse en expertos.
.













CONCLUSIONES


Los principios constituyen el proceso administrativo, por lo que toda institución debe regirse, partiendo  por la planeación, es decir por determinar los objetivos con anticipación, y qué debe hacerse para alcanzarlos. Así, el establecimiento de objetivos es el primer paso. En cuanto a su cobertura la planeación puede darse en tres niveles estratégico, táctico y operacional. La organización es la función administrativa que agrupa las actividades necesarias para realizar lo planeado. En cuanto a su cobertura, la organización puede darse en tres niveles global de diseño organizacional, departamental de diseño por departamento y operacional de diseños y cargos de tareas.
La dirección es la función administrativa que orienta y guía el comportamiento de las personas en función de los objetivos que deben conseguirse. Es una actividad de comunicación, motivación y liderazgo, pues se refiere básicamente a las personas. El control es la función administrativa que busca asegurar que lo planeado, organizado y dirigido cumplió realmente los objetivos previstos, estableciendo acción correctiva para eliminar desviaciones o variaciones.
Sin duda alguna el sistema continuo de evaluación, revisión y reciclado de los planes es fundamental para el éxito del sistema. La planeación estratégica es a largo plazo que orienta todo la organización. Requiriendo de un gerente bien documentado en el tema y con capacidades de generar cambios, con espíritu emprendedor, con dominio de toma de decisiones y consecuente en lograr las mejoraras de la organización.  



 

REFERENCIAS



Chiavenato, Idalberto. Introducción a la Teoría General de la Administración, séptima edición. McGraw Hill. México. 2005Terry George, Franklin Sthepen. Principios de Administración. Décima segunda edición. México. 1997